PREFACIO CHISTOSO

   
    Preámbulo:
   
 

Este pequeña obra, escrita en verso, es de autor anónimo, aunque alguna tradición dice que pudo ser un “poeta” de San Pedro Samuel. Nunca fue editada y su transmisión lo ha sido siempre de boca en boca, incluida su música.
El autor de esta Web la comenzó a oír en las fiestas de los pueblos de nuestro entorno, en especial a los mozos de Las Celadas y Ros que tan buen humor paseaban por donde quiera que iban. Una vez más la recopilación escrita de la misma cayó en mis manos en la época en la que D. Carmelo entregó los árboles genealógicos de los apellidos, por lo que creo que de él es el mérito de su primer formato escrito que yo haya visto.
Aunque en estos tiempos quizás se pueda pensar que el contenido es un tanto ingenuo, hay que comprender que la obra puede que tenga más de 150 años, y las relaciones entre los pueblos no eran lo suficientemente “transigentes” para ir más lejos de lo que va el autor en cuanto a contenido, y menos para que el cántico o declamación de la misma, que por lo general, ya se ha dicho lo era en fiestas, fuese un elemento de confrontación entre gentes que se sintieran ofendidas, y sí un modo de pasar un rato con buen humor oyendo este "prefacio".
Lo que sí hay que reconocer que los versos tienen su ingenio, su ironía y buen humor. Por todo ello, y para seguir la tradición de la que hablo, y para tomárnoslo con el buen talante de su autor, la incluimos en nuestra Web.

 

   
 

TEXTO INTEGRO

   
 

    Presentación:
    (Modo declamado)

 Ocurrencias recogidas
de unos pueblos castellanos,
donde todos llevan mote(1)
desde tiempos muy lejanos.

Como buenos trovadores
de este solar castellano
comenzamos a cantar
con música de prefacio.(2)

 Poned todos atención,
que es bonito este cantar;
y, si conocéis los pueblos,
todos vais a disfrutar.

   
 

Prefacio cantado:

   
 

NOTA: Por abajo de esta nota tiene el control de ejecución de un audio que he tratado de componer con el programa MuseScore, el cual puede ejecutar numerosos instrumentos musicales, entre ellos imitación a voces humanas. La música, que yo siempre oí, y que es la que he pretendido reproducir, y como se puede notar, es la propia de algunas composiciones de música sacra gregoriana. De hecho, y al final de cada estrofa, o mejor aún, al final de la estrofa o conjunto de estrofas que componen un pueblo, se solía añadir el clásico "levate". Yo lo he añadido en el audio al final de cada estrofa por motivos técnicos.
Esta reproducción musical solamente tiene la ejecución de cuatro estrofas. Evidentemente que, aún así, resulta repetitivo. Por todo ello debe entenderse, que lo que realmente tiene valor de elemento costumbrista son sus letras. Pero esta letra cantada con esta música, a pesar de su elemento repetitivo citado, le da el verdadero carácter retrospectivo.

   
 

 

 

 

Montorio con ser Montorio,
San Pantaleón a la raya,
a Ruyales no le cuento,
que es tierra muy desastrada.

De allí voy a Los Tremellos
que está en medio la cañada;
como es tierra tan amena
cría las grandes aliagas
(3)

Tiene una torre muy alta
que es de tanta elevación
que todos los que la han visto
la miran con detención.

De allí voy a Las Celadas,
gente ignorante y muy fatua
(4),
creyeron que era la Virgen
la abubilla que cantaba.

Cuando andaba por los aires
la abubilla en Las Celadas
salían a recibirla,
y volteaban las campanas.
Le decían: “Virgen santa,
no te poses en las matas,
pósate en sábanas blancas”.

 Desde aquí me voy a Ros,
gente muy determinada
quieren coger la ballena
y se les vuelve una albarda
(5).

Una vieja setentona,
que apenas podía andar,
también reclamó su parte,
como todos los demás.

 San Martín con ser francés
partió la capa con Cristo,
vosotros, que sois de Ros,
tenéis cuatro y queréis cinco.

A Huérmeces voy de allí,
donde todos son hidalgos,
con la hidalguía que tienen
se ven más anchos que un pavo.

En este pueblo, señores,
reina mucho el entusiasmo,
y no permiten comer
los criados con los amos.

Paso a Castrillo de Rucios
donde todos son negretes
(6)
y en echando cuatro tragos
ya comienzan a moquetes
(7).

Es pueblo de mucha pesca,
con un río muy crecido,
con la pesca se mantienen
casi todos los vecinos.

De aquí me voy a Santibáñez,
gran torre y buenas campanas,
pueblo de buenas obreras
si no fueran holgazanas.

En este pueblo, señores,
hay gente de mucho trato:
unos andan a quincalla,
otros a jarros y a platos. 

Desde allí voy a Miñón,
pueblo de mucho gentío,
con el cura y el maestro
componen ocho vecinos.

Le cruza la carretera
por medio la población.
Lo que más agrada al pueblo
es la muestra
(8) del reloj.

 Desde aquí voy a Mansilla
van de ricos y no son,
porque la hacienda que tienen
no es de ellos, que es de Jalón.

En este pueblo, señores,
hay labradores muy buenos,
y a la vuelta de ocho días
se encuentran de jornaleros.

De aquí me Voy a La Nuez,
pueblo de los colmeneros,
tienen mucha "conocencia"
en Burgos, con los cereros.

Es pueblo muy industrioso:
para ganar de comer
unos andan a tachuelas
otros a cera y a miel.

En este pueblo, señores,
se juntaron tres beatos
para aumentar las colmenas
a palos matan un jato
(9).

 De aquí me voy a Zumel,
donde dicen disparates:
van a Burgos por incienso
y preguntan por "zumaque".(10)

Se han dedicado a pescar
con las redes y el candil.
Es una gente tan fresca
que no se puede decir.

 De aquí me voy a Lodoso,
que les llaman "los meleros"
y se lo ponen de postre
cuando tienen forasteros.

En este pueblo, señores,
una cosa hay que entender:
que avisaron a Concejo
para repartir la miel.

Un señor de la ciudad
regaló tres orzas
(11) llenas
lo de arriba era miel
y lo de abajo era m...

En este pueblo hay, señores,
mucha bellota y morón
y muy cerquita del pueblo
tenía un borracho un pisón.

De aquí me voy a Pedrosa,
tienen vega buena y ancha,
donde cogen mucho trigo
y también mucha patata.

Un gran páramo también
que cría aliagas y tombos
(12),
les Cortan por San Miguel
para guisar los palomos.

En este pueblo, señores,
una cosa hay que advertir:
que para ir a San Pedro
está la huerta de Gil.

 De aquí voy a Tajadura,
cerca de Villarmentero,
donde cogen muchas nueces
para los muy caballeros.

Económico es el pueblo,
pues para ahorrarse dinero,
al mismo que le hacen guarda
le ajustan de ganadero.

Me voy a Las Quintanillas
que es pueblo de carretera,
en la que hay dos mesones
en la cuesta "La Yesera".

Es un pueblo muy bonito
para pasar la vejez:
si uno tiene cuatro cuartos
otros trabajan por él.

 De aquí voy a Palacios.
Allá en un barrio chiquito
hay un convento de monjas,
religión de San Benito.

A estos llaman los "pardillos"
desde tiempo inmemorial;
el señor que se lo puso
que se lo venga a quitar.

 Desde aquí me voy a Isar,
pueblo de los capadores,
cada uno tiene un chiflito
que hace doscientos mil sones.

En la cosecha de vino,
el año que es abundante,
tienen que tirar lo viejo,
pues con lo nuevo hay bastante.

El pueblo tiene dos torres
y también muchas bodegas,
donde beben el buen vino
y asan sus buenas chuletas.

 Ahora voy a Villanueva,
pueblo de las tres mentiras:
porque no es villa, ni es nueva,
ni tampoco es de Argaño,
aunque ellos mismos lo digan.

A estos los llaman los “burros”,
fundados en mil razones;
y los domingos se meten
en las cuadras por mesones.

De aquí voy a Cañizar.
A estos los llaman "los machos",
porque cuando van a Burgos
siempre van cargados de ajos.

El apellido del pueblo
han tratado de mudar:
en vez de decir: “los ajos”
decir que es de Mariscal.

 De allí voy a Villorejo,
un pueblo muy regular,
donde hay mucho cangrejo
sin ir al río a pescar.

El llamarles "los cangrejos"
hace mucho tiempo ya,
porque en los tratos que hacen
se suelen volver atrás.

 De aquí vamos a Manciles;
hay muchas raposas ya,
y suelen dejar mal rastro
a donde quiera que van.

En este pueblo, señores,
no pueden tener gallinas
porque va el raposo y las mata
al "revolver" una esquina.

Nos vamos para Susinos
donde todos son mosquitos,
y cuando hace mucha calma
pican grandes y chiquitos.

Pero en saliendo "el padrastro"
esta gente se retira.
Si quieren saber quién es,
pregunten a las vecinas.

Llegamos hasta Tobar,
un pueblo que está a dos barrios;
que se comieron un burro
el herrero y otros varios.

El burro se cayó al río,
y a la siguiente mañana,
creyendo que era la nutria,
como pesca le sacaban.

 Ya estamos en Las Hormazas
un pueblo que está en tres barrios:
Bocos , barrio La Parte,
y el otro barrio El Solano.

Viudos y mozos viejos
que quieran mujer barata...,
en este pueblo dan siete
por una criba
(13) de paja.

Nos vamos a Avellanosa,
pueblo de mucho gentío;
pero tienen mala vega
por estar mucho al sombrío.

En este pueblo, señores,
hacen muchos cambalachos
(14)
cuando están en la taberna
y todos medio borrachos.

Por eso les llaman charros
y entre ellos así se entienden:
la feria está en la taberna,
unos compran, y otros venden.

Ya bajamos a San Pedro,
les llaman "los moscateles",
pero les faltan las uvas
que las parras no las tienen.

El ponerles este apodo
fue por ir a preguntar
por zapatos para un mozo
hechos con el cordobán
(15).

   
 

      Conclusión:

   
 

De los veintiocho pueblos
que contiene este prefacio,
el que los quiera cantar
tiene que hacerlo despacio.

No lo llevarán a mal,
para todos he tenido.
Yo creo que habrán pasado
un rato muy divertido.

y si vais a la taberna
bebed el vino caliente,
así no habrá constipado.
“Et sine fine dicentes”.

¡Adiós!, pueblos que os canté.
¡Adiós!, pueblos que yo os quiero.
¡Adiós!, siempre con amor,
os llevaré en mi recuerdo.

Vosotros sois la alegría,
vosotros sois el honor
de Burgos y de Castilla,
y os llevo en el corazón.

   
 

Algunos significados:

   
  (1) mote: Sobrenombre que se da a una persona por una cualidad o condición suya, apodo.
 

(2) Prefacio: Parte de la misa en Latín, que precede inmediatamente al canon.

  (3) aliagas: Nombre que se da a varias matas de la misma familia, espinosas y de flores amarillas.
  (4) fatua: En este caso inocente, ingenuo.
  (5) albarda: Aunque no está admitido el significado por la R.A.E., en nuestra zona, una albarda, y en este caso concreto, quiere decir un montón de ramas arbóreas con las que se hace la leña para el fuego.
  (6) Negretes: Individuo de un bando de la montaña de Santander, en el siglo XV adversario del de los Giles.
  (7) moquetes: Puñetazo en las narices.
  (8) muestra: Esfera del reloj, en este caso, el de la torre.
  (9) jato: Becerro o ternero
  (10) zumaque: Coloquialmente su significado es vino.
  (11) orzas: Vasija vidriada de barro, alta y sin asas, que sirve por lo común para guardar conserva.
  (12) tombos: En nuestra zona un tombo es una planta leñosa de una altura sobre los 50 cms. de ignición rápida.
  (13) criba: Cuero ordenadamente agujereado y fijo en un aro de madera, que sirve para cribar.
 

(14) cambalachos: Aunque la R.A.E. admite “cambalache”, en nuestra zona, también se usa la acepción “cambalacho” y que significa: trueque, con frecuencia malicioso, de objetos de poco valor.

 

(15) cordobán: Piel de cabra con la que se confeccionaban prestigiosos zapatos originarios de Córdoba