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FRASES O DICHOS MUY, PERO
QUE MUY... DE
LODOSO |
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Preámbulo: |
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Alguna vez que se me pasó por la imaginación
plasmar algo parecido al contenido de esta página dentro de esta Web y
en relación con nuestro pueblo, enseguida me parecía algo pintoresco,
sí, pero como poco serio, y
lo desestimé entonces.
Pero poco a poco he ido, no sé si convenciéndome a mi
mismo, o valorando que la cultura popular nace en las raíces de las
gentes del pueblo y por mucho que los urbanitas se empeñen, en cada
pueblo o en cada aldea, nuestra cultura será, eso, nuestra cultura.
Así que echando mano de la bien pasada decena de lustros en Lodoso y de
esa fuente inagotable de memoria histórica que son nuestros mayores he
intentado plasmar en estas líneas aquellos "dichos" o "frasología" que
quizás hayamos oído en Lodoso pero que es posible que no sepamos que la
misma nació de alguien de nuestras gentes, y que por su originalidad o
espontaneidad han llegado hasta nuestros días, y hoy es el día en
que seguimos echando
mano de ellas.
Espero que aunque alguien reconozca a muchos de los autores o
interlocutores de los momentos que pueda relatar no se sienta ofendido
por sí o por el parentesco que le pudiese unir. Mi único afán es dar a
conocer esos dichos, casi siempre irónicos y casi siempre llenos de
sabiduría popular y que, a mi entender, deben seguir en nuestros dichos
populares. |
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"No conoces ni a Guerrero" |
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Puesta en situación: Dos hermanos, uno residente en Lodoso y
otro en Burgos. El residente en Lodoso está en casa del de Burgos y le
cuenta que cuando venía hacia su casa por la
calle, se ha encontrado con
alguien, que sabe es vecino del barrio, y que le ha
preguntado
que qué tal su hermano, el que vive aquí en Burgos, pues
hace algún tiempo que no le ve. El hermano que
reside en Lodoso conoce a su
interlocutor de la calle, pero en ese momento no le sale el nombre.
Intenta dar al de Burgos toda suerte de datos físicos, el por dónde lo
ha visto, que es en la zona donde vive aquél,
los datos fisonómicos....
pero nada, el hermano de Burgos, no cae en cuenta de quién se trata. Ya,
el hermano de Lodoso, en un gesto de desesperación le espeta a su
hermano: Joder, si es que tú de aquí de Burgos,
no conoces ni a
Guerrero.
Y es que hay que aclarar que el tal Guerrero era el dueño del bar en los
bajos de la casa del hermano residente en Burgos, y que además, daba
nombre al bar y en el que, evidentemente era su lugar de reunión. Vamos
como decirle a la monjita si no sabe dónde está la capilla del convento.
Su uso hoy:
Dado que es una situación en la que pueden repetirse hechos muy
similares en la vida real, pues en Lodoso, para decirle a alguien su
desconocimiento de algo o alguien, la frase está ya hecha, y su uso es
normal. |
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"Este año llueve
aunque venga del Panamá" |
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Puesta en situación: Verano del año 1959.
Estamos a mediados del mes de Septiembre y este verano lleva lloviendo
casi todos los días desde hace un mes. Las labores de trilla en la era
han sido muy difíciles y alguna parva han tenido que estar trillándola
tres días, cuando lo normal es hacer una por día. Cuando llega la bielda
el tiempo no mejora. Es muy difícil y arriesgado abrir el montón de
trilladura para comenzar a beldar. Parece que el tiempo escampa un buen
día y cuando
la familia lleva una hora beldando aparecen las nubes de turno, y.... a
llover. El padre, director de la labor, está ya más que estresado, que
diríamos ahora. Por la tarde parece que mejora el día e incluso la
dirección del aire no es la típica de Sur-Oeste en la que suele llover
en esta nuestra tierra. La hija le dice al padre: "Padre, vamos a beldar
ahora que se ha vuelto el aire del Regañón". El padre está desesperado y
en un gesto de impotencia le contesta a la hija: Este año llueve aunque
el aire venga del Panamá".
Su uso hoy:
Hoy, está claro, ya no se trilla ni se bielda. Pero las condiciones
climatológicas siguen siendo primordiales para otros usos o actividades.
Y cuando llueve mucho y esperamos que debe escampar es normal recurrir a
esta frase. |
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"Tú qué crees... ¿que mis cerdos son tan cerdos
como tú?" |
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Puesta en situación: Están varios vecinos en la
cantina. Están hablando de lo buenos que son sus cerdos, lo mucho que
hacen (engordan), etc. vamos, cada uno "arrimando el ascua a su sardina". Uno le quiere tomar el pelo a otro y le
empieza a decir que no, que sus cerdos, pues que no son tan buenos.
Vamos, que no les cuida bien. El
otro se "mosquea", y ya en un arrebato casi de ira se le queda
mirando y le dice:
- "Pero tú
que te crees... ¿Que mis cerdos, son tan cerdos como tú?
Su uso hoy:
Tampoco hoy, o no es lo común, se suelen tener cerdos para su engorde
como apoyo económico, y ni siquiera para la matanza. Pero quien más,
quien menos, ha sufrido al típico guasón en alguna de sus
conversaciones. Y en vez de mandarle a ...., que queda un poco
ordinario. Pues ha tirado de esta frase que, al ser consabida, lleva
implícito el mensaje. |
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"Me ha quedado el
total": |
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Puesta en situación: Alguien del pueblo se ha
trasladado a Burgos a realizar algunas gestiones. Es un día hábil y de
pronto se encuentra con un primo suyo que reside en Burgos pero,
evidentemente le resulta extraño el verlo a esas horas de asueto pues no
sabe que se ha "prejubilado" por algún problema físico. Como es natural,
se saludan efusivamente y el que reside en el pueblo le comenta el cómo
a esas horas por allí y de paseo. El de la ciudad le cuenta cómo ha
conseguido que reconociesen algunas de sus mermas físicas y cómo hace
unos días ya ha pasado a la situación de jubilado, a pesar de que aún no
ha llegado a la edad, está claro, para ello. Le cuenta lo bien que vive
ahora jubilado y lo poco que echa en falta la obra donde trabajaba. Y
además, le dice, es que me ha quedado el total. Se despiden y el del
pueblo se va "rumiando" el qué será eso del total.
Su uso hoy: Cuando algo ha salido bien, o las
expectativas han sido colmadas en lo concerniente a algo propio, pues en
vez decir a alguien la buena marcha de los acontecimientos, en Lodoso
también se dice esta frase ya hecha. |
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¡Qué bobada...! ¡Qué bobada...! |
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Puesta en situación: Están algunos del pueblo en tertulia,
quizás en la cantina, y llega alguien a contar algo que presupone va a
concitar la atención de los reunidos. Comienza con sus chismes y cuando
lleva un rato, uno de ellos se retira del corrillo de tertulianos y en
un gesto de desaprobación dice bien alto: ¡Qué bobada...!
¡Qué bobada...!
Su uso hoy: Quien más, quien menos, ha ido a
algún lado, ya sea espectáculo, película, actuación, etc. y se ha ido
muy decepcionado. Pues si le oye lo de ¡ Qué bobadaaaa......!, pues, es
posible que sea de Lodoso. |
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¡Pedir,
pedir...Yo también "pidiría"...! |
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Puesta en situación: Es el día de martes de
Carnaval. Los mozos tras haber paseado por el pueblo con sus disfraces y
haber corrido tras los chavales para "untarles" con vara en ristre, al
caer la tarde, van casa por casa por casa a recoger sus dádivas consistentes en
algún huevo, manteca, aceite... En fin lo propio para confeccionar una
cena. El domingo pasado ya lo habían hecho los niños en su "Huevecillo" y
las niñas el sábado en el suyo. Las economías domésticas de aquellos
años 40 no están para dispendios. La señora de la casa tiene algunos
hijos entre los aquellos mozos y quiere ser generosa. El marido le
"duele" aquellas dádivas como si le arrancasen la muela y pensando no en
alto si no en altísimo dice aquello de: "¡Pedir,
pedir...Yo también pidiría...!"
Al final su mal está hecho, pero los mozos se van entre asustados y
satisfechos y aquella noche ya tienen una frase casi lapidaria.
Su uso hoy: Ni que decir tiene que la frase
puede servir de coletilla o frase hecha para muchas situaciones en las
que en vez de llamar a alguien pedigüeño dejando "caer" la frase, el
mensaje está dicho. |
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Cerca...
de Avellanosa |
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Puesta en situación: Estamos en plena
trilla, allá por un mes de Agosto, de 195?. Los vecinos, bien que ya de noche,
quien más quien menos, acude un ratito a la cantina para expandirse un
poco. Evidentemente que se habla de las faenas agrícolas del momento,
que si hoy he trillado tantos carros, que si mañana voy a ir a acarrear
a tal término. Hay que aclarar que normalmente se solían hacer tres
viajes de mies para traer a la era a trillar. El primer viaje, que se
iniciaba sobre las 3 de la madrugada, era lo normal ir a los términos
lejanos al pueblo en el páramo tales como "La Rodada, Corralejo,
Honteras, La Cabra..." Aquellos que tenían pocas fincas lejos del pueblo,
y por consiguiente, al ser mejor terreno por estar en los valles (abajo),
eran privilegiados, y en pocos días podían tomarse el lujo de no darse
tantas madrugadas. Uno de aquellos que bien pudiera decirse no tenía la
suerte de ser uno de éstos le pregunta alguien.
- Fulano, ¿dónde vas mañana
al primer viaje?.
Éste le contesta:
- Pues ya ves, mañana voy cerca.
- Joer, - le
dice su interlocutor -, vaya suerte. Pero...¿seguro que vas cerca...?
- Sí, sí,
- le insiste, y se calla un poquito, y sigue diciendo:- ... cerca... de Avellanosa.
Vamos que el que no se conforma, es porque no quiere.
Su uso hoy: Ya nadie va a acarrear, pero sí se
hacen otras labores o faenas y como la ironía de las "gentes de Lodoso
perduran, alguien nos dirá lo de ... cerca de Avellanosa" para referirse
a algo de cierto sacrificio pero con buen humor. |
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Hay que ir....por donde no te
pillen. |
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Puesta en situación: Día de Santa Marina,
allá por el comienzo de la década de los 60. Los más devotos vuelven en
procesión por la carretera del Vallejo cantando aquellas letanías
interminables en las que los devotos contestaban lo de "Ora pro nobis".
Las demás gentes bajan hacia el pueblo algunos ya sobre primeros
remolques de tractores, galeras tiradas por ganado, en bicicleta... En
fin que había un cierto tránsito. El Sr. Cura insiste a los devotos de
la procesión en ir más o menos en fila pero siempre por la izquierda.
Allá que aparece una bicicleta con dos personas por aquella carretera de
piedras y tierra, en las que hay que reconocer que no era fácil circular
en bici, y menos si la bici llevaba dos personas, y descendiendo. Allá
que el conductor pierde el control con tan mala suerte que enviste al
portador de la Cruz Parroquial, y todos terminan en la cuneta, eso sí
rebosante de vede hierba. Se levanta el portador de la Cruz y mirando al
Cura que ha acudido raudo a ver qué ha pasado le dice lleno de buen
humor, a pesar de sus magulladuras:
- "Joer, con que hay que ir por la izquierda, Sr.Cura,....hay que
ir... por donde no te pillen".
Su uso hoy: Evidentemente que no vamos aquí a
hacer apología del incumplimiento de las normas. Pero que,
evidentemente, en la vida, a veces hay que adaptarse ante ciertas
circunstancias con acciones que más que a las normas hay que adaptarlas
o bordear quizás lo legal sobre todo si de la supervivencia se trata.
Evidentemente que nuestro portador de la Cruz su única intención fue
tomase a "buena" aquel percance y lejos de enojarse con sus
atropelladores decirles, no ha pasado nada. |
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No se
lo come ni el Chispo. |
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Puesta en situación: Allá por los años 70
alguien del pueblo tenía un perro que atendía al nombre de Chispo y cuyo
dueño siempre presumía que a la hora de comer, su Chispo, no le hacía
ascos a nada. Vamos que su fama de buen comedor era bien conocida.
Bien, pues es un día de finales de la época de caza y los cazadores han
regalado, como ya era tradición, alguna de sus presas consistentes en
liebres, conejos y perdices para que las gentes hagan la cena que
siempre ha venido en llamarse "de las liebres". Ya sentados los
comensales comienzan su ágape, y tal vez porque alguna de aquellas
liebres o conejos no esté bien en cuanto a su conservación o su sazón
culinaria notan que aquello no está del todo bueno, vamos que está
definitivamente mal. Llaman a la cocinera y se lo exponen, ésta les dice
que cómo va a estar mal, que si ella todo lo ha notado bueno, que si lo
ha condimentado con todo el esmero... Ya, uno de los comensales se
levanta y le dice:
- Mira, todo lo que tú quieras. Pero es que esto está
tan malo que no se lo come ni el Chispo.
Su uso hoy: Bueno, pues cuando alguien
simplemente no le gusta aquello que está comiendo puede que haya dicho
aquello de "... no se lo come ni el Chispo". Pero también puede que se
haya empleado por aquello de causa, efecto para otras circunstancias. Lo
que sí que hay que reconocerle al autor de la frase supo "dar en el clavo"
para decir a las claras y sin ser cruel que aquello no le gusta. |
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Malo no, malísimo. |
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Puesta en situación: Están en la cantina
varios vecinos y uno de ellos aprovecha la coyuntura del diálogo para
decirle a otro:
- Oyes, me han dicho que tú, el otro día, en Pedrosa, has dicho de mí que
yo soy malo.
El otro se queda un poco "cortado", pero intuye que su interlocutor
tiene buena información del hecho y decide que para qué excusarse si
está convencido de lo dicho. Así que hace un amago de excusa y le dice:
-¿ Qué yo he dicho que tú eres malo...?
- Sí, y si hace falta te puedo decir quien me ha informado...
Ya, y viendo que no valen excusas, decide pasar al lado contrario y le
espeta:
- "Yo no he dicho que tu eres malo..., yo he dicho que eres malísimo".
Para qué decir que aquello terminó en un rifirrafe entre ambos pero no
pasó a mayores.
Su uso hoy: Tampoco vamos a hacer apología del
todo vale y para qué guardar las formas. Pero que tire la piedra aquél
que nunca haya hablado más mal que bien de un tercero. Y cuando los
típicos chivatos van con chismes al agraviado pues o "apechugas" con lo
dicho o pides perdón.. Pero en nuestros roles sociales quien más ruin
es, es el alcahuete que quizás, y por detrás, es quien menos cordura
pone en las relaciones sociales. |
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Cuerpo extraño. |
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Puesta en situación: Allá por la década de
los 50. Un buey está muy enfermo y sus propietarios están preocupados
pues ven que, a pesar de las visitas del veterinario y sus medicamentos,
el buey no mejora. Deciden llamarlo de nuevo. Vuelve a reconocer al buey
enfermo, el vientre, la boca, los ojos... A veces, aquello de
parecer que... La esposa del labrador está nerviosa y le dice:
- A ver, señor veterinario. ¿Pero qué enfermedad tiene el buey?
El veterinario se queda un poco confuso, pero sale del atolladero y le
dice:
- Yo creo que tiene un "cuerpo extraño".
Aquella pobre mujer que ve como su buey se va y con ello parte de su
exigua economía, no se aguanta, y en un arrebato de sinceridad sin
remilgos le dice:
- Y tan extraño... para Vd. que no tiene ni idea de veterinaria.
Su uso hoy: Quien más quien menos ha tenido que
del paso cuando se le ha preguntado algo que más bien ignora. Y es que
en vez de decir aquello de no tengo ni ... idea. Pues qué mejor
coletilla de salir airoso con lo de "cuerpo extraño". |
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Tiene más juego
que Darío . |
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Puesta en situación: El herrero ha intentado
poner a punto una segadora de aquellas McCormick pues se avecina la
época de la siega. El labrador comprueba que alguna pieza no está bien
sujeta para su correcto funcionamiento y le dice al herrero:
-Oyes este estribo no está bien.
El herrero le dice todo convencido:
-Pero si lo he dejado como nuevo.
Aquel labrador lejos de enfadarse y para convencer al herrero le dice
ante los presentes, a la vez que movía aquel estribo:
- Mira, ¿ves...?: tiene más juego que Darío.
Y es que, para que los más jóvenes sepan quién era el tal Darío, hay que
explicar que se trataba de un fijo en las fiestas de los pueblos de
nuestro contorno, quien, a pesar de estar prohibido el juego, en los
años de la dictadura, siempre montaba su tenderete de juego de "El
Bote". Vamos, que era quien más juego tenía por aquel contorno. Y dada
la polisemia de la palabra juego, aquel cachondo labrador, no encontró
mejor expresión para explicarle al herrero aquel "juego" que tenía el
estribo.
Su uso hoy: Ni que decir tiene que aquella
definición de tener juego tuvo tanto éxito que hoy en día cuando algo no
está lo suficientemente bien ajustado en mecánica o en cualquier otra
faceta más o menos técnica, y si los interlocutores son de Lodoso, con
decir lo de: "Esto tiene más juego que Darío" deja a las claras cómo
está. |
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Tiene prisa en
venir a cantar Misa |
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Puesta en situación: Varios vecinos en la
cantina charlando. Uno de ellos dice que se irá pronto pues tiene que
preparar algunas cosillas ya que mañana tiene que tomar el "Coche de
Línea" para desplazarse a Burgos ya que tiene que recoger en la estación
de trenes a su hijo Fulano. Hay que decir que el chaval, que
tendría por aquellas fechas unos 12 años, había acudido, como lo hicimos
muchos, a un convento como aspirante a fraile apenas hacía un mes. Un
vecino se extraña del tan poco tiempo que el muchacho ha permanecido
allí y le dice al padre:
- Pero si lo llevaste apenas hace unos días... ¿Qué le ha pasado?.
El padre cuyo gracejo e ironía eran bien conocidas, (el mismo del
atropello con la Cruz Parroquial) ni corto ni perezoso, le contesta:
- Pues ya ves, me ha escrito una carta y me dice que el día X salga a
esperarle a la estación de trenes, pues ya no quiere aguantarse más
tiempo en el convento para volver a Lodoso porque tiene prisa en
venir a "Cantar Misa".
Su uso hoy: Cuando alguien tiene prisa por hacer
algo o de que ocurra algo yo, algunas veces he oído la frase de la prisa
en cantar Misa. Y lo mismo que lo de cantar Misa puede aplicarse para
evadirse de alguna contestación en vez de contestar a alguien lo de: "A
ti qué te importa" que le hubiese sido más fácil a aquel padre de "buen
rollo" que diríamos hoy. |
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¿Qué significa?
¿Qué misterio tiene? |
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Puesta en situación: Surge en la cantina una
discusión y la cosa se encona hasta el punto que los miembros de dos
familias rivalizan tras un espinoso asunto de tierras. Una de las
familias decide por aquello de, dos ni riñen si uno no quiere, retirarse
hacia casa. Uno de los miembros de la familia que se queda sale de la
cantina tras los que se van y en un ataque de ira saca una navaja del
bolsillo y traza una raya horizontal en el suelo con tanto ímpetu que al
ser por la noche alguno de los observantes, cuando lo cuenta, dice vio
salir chispas al rozar en las piedras. Uno de los que huían se siente
tan ofendido que amaga la vuelta y le espeta.
- ¿Eso, qué significa...?.
Como no obtuviera respuesta y aquél sólo se dedicaba a agrandar su raya,
le volvió a proferir:
- ¿Qué misterio tiene...?
Guardó su navaja y no respondió. Pero aquella frase de ¿Qué misterio
tiene? quedó casi, casi impresa en las piedras que rayó.
Su uso hoy: En Lodoso cuando algo nos resulta
extraño en relación con las actitudes del que hablamos o en alguno de
sus dichos intuimos algo no claro la frase de ¿Qué misterio tiene? es
una buena coletilla.. |
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Conclusión: |
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Lo
dicho en el preámbulo, espero nadie se sienta ofendido por algo que este
autor no quiere que sea otra cosa que recordar de dónde proceden algunos
dichos tan de Lodoso. Tampoco nadie quiera matizar que algunos dichos
surgieran exactamente como lo cuento, simplemente algunos son así, y
otros, pudieron ser así...
Aún tenía anotado algunos más, pero bien porque los mismos mencionan
personas conocidas, y aún peor, ya no entre nosotros, o bien porque
pueden tener algún matiz un poco ofensivo he preferido no plasmarlo
aquí.
Sin duda que se me olvidarán algunas otras que ahora no recuerdo y que
puede que sean tan conocidas o más que éstas, por lo que si al leerlas,
alguno las recuerda, que no dude en ponerse en contacto bien con este
autor o con alguno de los directivos de la Asociación y la
incluiremos. Porque yo, ante todo, me gustaría que estas frases nunca se
mueran de nuestros dichos. |
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